Mohandas Gandhi es reconocido como un líder decisivo en la lucha por la liberación de la India y también como impulsor de la no-violencia en todo el mundo, pero fue en Sudáfrica donde primero desarrolló sus actividades y sus doctrinas.
Gandhi residió en Sudáfrica entre los 23 y los 44 años, el fundamental periodo que lleva de la juventud a la madurez. Entre 1893 y 1914 - una etapa de 21 años - se convirtió en un combativo y experto activista por los derechos humanos, especialmente por los de sus compatriotas desplazados a la zona.
LUCHAS E INFLUENCIAS
Ya en 1894, muy poco después de su llegada a Sudáfrica, fue nombrado secretario general del partido Natal Indian Congress, desde donde impulsó todo tipo de iniciativas y reivindicaciones a favor de un trato igualitario entre todos los ciudadanos. A lo largo de los años, perfeccionó sus métodos y profundizó en los principios teóricos y espirituales en los que se basaban.
Entre la multitud de influencias que Gandhi recibió durante estos años cabe destacar dos libros sobre el resto: por un lado "Resistencia civil" de Thoreau y "El Reino de Dios está en vosotros" de Tolstói, por el otro.
DESOBEDIENCIA CIVIL. THOREAU
Henry David Thoreau (1817 - 1862) fue un ensayista estadounidense conocido sobre todo por dos de sus obras: "Walden", una reflexión sobre la vida en la Naturaleza, y "Desobediencia civil", en la que razona sobre la resistencia a las normas impuestas por un estado injusto.
Las ideas de Thoreau han influido en toda clase de campos (la ecología, la lucha por los derechos civiles, la revolución hippy, etc.) y han enriquecido el pensamiento y la acción de multitud de personalidades, desde John F. Kennedy o Martin Luther King a autores como Marcel Proust o Ernest Hemingway.
Gandhi conoció "Desobediencia civil" en 1907 y quedó tan impresionado que publicó una larga reseña en Indian Opinion, el diario de su movimiento, destacando que Thoreau era uno de los impulsores de la abolición de la esclavitud en los Estados Unidos y también que:
"Thoreau fue un gran escritor, filósofo y poeta y también un hombre práctico que no enseñó nada que no estuviera preparado para llevar a cabo él mismo."
EL REINO DE DIOS ESTÁ EN VOSOTROS. TOLSTÓI
León Tolstói (1828 - 1910), el gran novelista ruso, es un clásico de todos los tiempos. En los últimos años de su vida evolucionó hacia la investigación filosófica y en su ideario destaca la noción de la resistencia pacífica que expresó en libros como "El Reino de Dios está en vosotros". Influyó poderosamente en grandes personalidades del siglo XX como, además de Gandhi, Martin Luther King.
En su obra, Tolstói expone que la no resistencia es una de las claves de la doctrina cristiana. La idea se encuentra en el Sermón de la Montaña, donde se insiste en el concepto del amor a los enemigos.
EL PENSAMIENTO Y LA ACCIÓN
Aparte de las doctrinas de Thoreau y Tolstói - y de la sólida formación religiosa que Gandhi profundizó durante toda su vida - recibió lógicamente muchas otras influencias. Fueron muy importantes, por ejemplo, el pensador inglés John Ruskin (1818 - 1900) - que ayudo a modelar buena parte de sus ideas sobre economía - o el estadounidense William Salter (1853 - 1931), sobre ética de la religión.
En todo caso, fueron estas ideologías y las actividades que llevó a cabo en Sudáfrica lo que explican su lucha en la India y la expansión de la idea de la no-violencia en el mundo.
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miércoles, 6 de junio de 2018
miércoles, 27 de diciembre de 2017
LA NO-VIOLENCIA ES EL MEDIO, EL OBJETIVO ES LA VERDAD (ALGUNOS TEXTOS DE GANDHI)
"Me encontré con que la expresión 'resistencia pasiva' era interpretada de manera muy restrictiva, como si se tratara únicamente de un arma de la débiles contra los fuertes, de un arma que incluso podía caracterizarse por el odio o por manifestarse como un tipo de violencia.
Era evidente que teníamos que crear una nueva manera de referirnos a nuestra lucha, debíamos encontrar la forma de expresar todas las dimensiones del combate que llevábamos a cabo y explicar cuáles eran sus fundamentos."
Estas palabras de Gandhi explican la génesis del término "satyagraha", que designó su movimiento desde comienzos del siglo XX.
Satyagraha: insistencia en la verdad
Satyagraha es una palabra compuesta, formada por los substantivos sánscritos "satya" (verdad) (1) y "agraha" (insistencia), en la que el propio Gandhi fue profundizando a lo largo de los años, asociándolo a menudo con la resistencia civil:
- Satyagraha, de la que la resistencia civil es una faceta más, es para mi la Ley Universal de la Vida.
- Satyagraha es un arma esencialmente espiritual.
- Satyagraha no depende de circunstancias externas, sino que obtiene toda su fuerza del interior de las personas.
- Satyagraha no es predominantemente desobediencia civil, sino una tranquila búsqueda de la Verdad.
Verdad y no-violencia
Gandhi - espoloneado por sus profundas creencias hinduistas (2) - reflexionó también sobre el concepto de Verdad y su relación con la no-violencia:
- Ni la violencia ni la mentira, sino la violencia y la verdad son nuestra razón de ser.
- El camino de la paz es el camino de la verdad. La veracidad es incluso más importante que el pacifismo.
- La verdad es mi religión i la no-violencia la única vía para su realización.
- La propagación de la verdad y de la no-violencia puede hacerse menos por medio de los libros que viviendo realmente en estos principios.
Finalidad y medios
Además de éstas y muchas otras consideraciones del mismo tipo, que sintetizan el núcleo de su concepción trascendente de la no-violencia y los derechos humanos, Gandhi también desarrolló su pensamiento de manera más articuladas, como, por ejemplo, así:
"La No-violencia y la Verdad están tan entrelazadas que es prácticamente imposible distinguirlas y separarlas.
Son como las dos caras de la misma moneda."
Y, en cualquier caso:
"Pero la No-violencia es el medio y la Verdad, el objetivo."
(1) Para tomar consciencia del sentido universal e intemporal del combate gandhiano, puede ser útil seguir el camino trazado por Nietzsche - filósofo pero también catedrático de filología clásica - para quien "la filología es el arte de leer lentamente.
Si hacemos caso de su criterio y "leemos lentamente" el término "satya", nos damos cuenta de que proviene de "sat", uno de los participios de "as", verbo que corresponde a nuestro "ser".
"Satya", por lo tanto, además de "verdad", significa "existencia" y, en último término", "realidad".
(2) Ghandi creció en un entorno devotamente vishnuita y su formación filosófica se desarrolló en la tradición del Advaita Vedanta (vedismo no dualista).
Por otra parte "satya" (verdad) y "ahimsa" (no-violencia) son los dos primeros preceptos de Yama y Niyama, el conjunto de diez normas de compotamiento ético, propias del hinduismo y del yoga.
Era evidente que teníamos que crear una nueva manera de referirnos a nuestra lucha, debíamos encontrar la forma de expresar todas las dimensiones del combate que llevábamos a cabo y explicar cuáles eran sus fundamentos."
Estas palabras de Gandhi explican la génesis del término "satyagraha", que designó su movimiento desde comienzos del siglo XX.
Satyagraha: insistencia en la verdad
Satyagraha es una palabra compuesta, formada por los substantivos sánscritos "satya" (verdad) (1) y "agraha" (insistencia), en la que el propio Gandhi fue profundizando a lo largo de los años, asociándolo a menudo con la resistencia civil:
- Satyagraha, de la que la resistencia civil es una faceta más, es para mi la Ley Universal de la Vida.
- Satyagraha es un arma esencialmente espiritual.
- Satyagraha no depende de circunstancias externas, sino que obtiene toda su fuerza del interior de las personas.
- Satyagraha no es predominantemente desobediencia civil, sino una tranquila búsqueda de la Verdad.
Verdad y no-violencia
Gandhi - espoloneado por sus profundas creencias hinduistas (2) - reflexionó también sobre el concepto de Verdad y su relación con la no-violencia:
- Ni la violencia ni la mentira, sino la violencia y la verdad son nuestra razón de ser.
- El camino de la paz es el camino de la verdad. La veracidad es incluso más importante que el pacifismo.
- La verdad es mi religión i la no-violencia la única vía para su realización.
- La propagación de la verdad y de la no-violencia puede hacerse menos por medio de los libros que viviendo realmente en estos principios.
Finalidad y medios
Además de éstas y muchas otras consideraciones del mismo tipo, que sintetizan el núcleo de su concepción trascendente de la no-violencia y los derechos humanos, Gandhi también desarrolló su pensamiento de manera más articuladas, como, por ejemplo, así:
"La No-violencia y la Verdad están tan entrelazadas que es prácticamente imposible distinguirlas y separarlas.
Son como las dos caras de la misma moneda."
Y, en cualquier caso:
"Pero la No-violencia es el medio y la Verdad, el objetivo."
(1) Para tomar consciencia del sentido universal e intemporal del combate gandhiano, puede ser útil seguir el camino trazado por Nietzsche - filósofo pero también catedrático de filología clásica - para quien "la filología es el arte de leer lentamente.
Si hacemos caso de su criterio y "leemos lentamente" el término "satya", nos damos cuenta de que proviene de "sat", uno de los participios de "as", verbo que corresponde a nuestro "ser".
"Satya", por lo tanto, además de "verdad", significa "existencia" y, en último término", "realidad".
(2) Ghandi creció en un entorno devotamente vishnuita y su formación filosófica se desarrolló en la tradición del Advaita Vedanta (vedismo no dualista).
Por otra parte "satya" (verdad) y "ahimsa" (no-violencia) son los dos primeros preceptos de Yama y Niyama, el conjunto de diez normas de compotamiento ético, propias del hinduismo y del yoga.
lunes, 16 de octubre de 2017
GANDHI: ... LA NO VIOLENCIA ES EL CAMINO
Al convertir la virtud individual y privada de la no violencia en práctica pública y colectiva, Gandhi nos indica el camino hacia una Humanidad más humana:
- La no violencia es la fuerza más poderosa del mundo. Una persona que utiliza la no violencia ejerce un poder superior al de cualquier forma de brutalidad.
- Una ley injusta es, por sí misma, un tipo de violencia; pero hay que resistirse a la violencia mediante la no violencia.
- El poder de una persona no violenta siempre es mayor del que tendría si fuese violenta. Para la no violencia no hay derrota posible.
- La valentía de los no violentos es enormemente superior a la de los violentos.
- El poder no proviene de factores físicos. Emana de una voluntad indomable.
- Los débiles nunca pueden perdonar. El perdón es el atributo de los fuertes.
- La no violencia es una ley universal que actúa en todas las circunstancias.
- La no violencia es una cualidad que no proviene del cuerpo sino del alma.
- La no violencia es la fuerza más grande de la que dispone la Humanidad. Es más poderosa que el arma de destrucción más potente inventada por la ingenuidad del hombre.
- La no violencia es una nueva arma en el proceso de evolución. Sus extraordinarias potencialidades están aún inexploradas.
La sustitución de la ley del más fuerte por la propuesta del bien compartido es, sin duda, un nuevo paso en la evolución humana.
Hoy es, como, por otra parte, cada día, el mejor momento para hacerlo.
- La no violencia es la fuerza más poderosa del mundo. Una persona que utiliza la no violencia ejerce un poder superior al de cualquier forma de brutalidad.
- Una ley injusta es, por sí misma, un tipo de violencia; pero hay que resistirse a la violencia mediante la no violencia.
- El poder de una persona no violenta siempre es mayor del que tendría si fuese violenta. Para la no violencia no hay derrota posible.
- La valentía de los no violentos es enormemente superior a la de los violentos.
- El poder no proviene de factores físicos. Emana de una voluntad indomable.
- Los débiles nunca pueden perdonar. El perdón es el atributo de los fuertes.
- La no violencia es una ley universal que actúa en todas las circunstancias.
- La no violencia es una cualidad que no proviene del cuerpo sino del alma.
- La no violencia es la fuerza más grande de la que dispone la Humanidad. Es más poderosa que el arma de destrucción más potente inventada por la ingenuidad del hombre.
- La no violencia es una nueva arma en el proceso de evolución. Sus extraordinarias potencialidades están aún inexploradas.
La sustitución de la ley del más fuerte por la propuesta del bien compartido es, sin duda, un nuevo paso en la evolución humana.
Hoy es, como, por otra parte, cada día, el mejor momento para hacerlo.
jueves, 6 de agosto de 2015
HUMOR SÁNSCRITO: "ESPERA UN SEGUNDO", DIJO KRISHNA, MUERTO DE RISA
Los textos sánscritos más conocidos sacralizan a dioses y reyes, guerreros, brahmanes y princesas y teorizan, prolijos y sabios, sobre filosofía, cosmogonía y todo tipo de materias.
Pero, en contraste con estos aspectos, digamos, serios, la vida cotidiana emerge con vívida pujanza mediante una literatura calificable como popular, en la que el humor tiene un papel primordial.
Los chistes recogidos a continuación reflejan un sano distanciamiento de los valores aparentemente más estáticos del pensamiento académico y de la práctica social convencional.
¡Un buen cambio!
Aquel día, un devoto rogaba a Krishna:
- ¡Oh Krishna sublime! ¿Es cierto que para ti un millón de años es tan sólo un segundo?
- Así es. En efecto. - Respondió el avatar de Vishnu.
- Entonces, oh Krishna bienamado, ¿qué es un millón de rupias para ti?
- Apenas una rupia. - Replicó.
- Oh Krishna omnipotente, ¿podrías darme una rupia, por favor?
- Espera un segundo.- Dijo, muerto de risa.
Oh, Doctor - reconocía el enfermo ante su médico - Sois más poderoso que Yama, el dios de la muerte.
¡Él sólo se nos lleva la vida, pero Usted, además, se nos lleva el dinero!
Tres ascetas meditaban en una cueva del Himalaya.
Una mañana se oyeron unos pasos en el exterior.
Seis meses más tarde, uno de ellos preguntó. ¿Habéis oído al oso?
Después de un año de silencio, otro de los ascetas respondió enojado: ¡Era un tigre!
De nuevo, silencio absoluto.
Pero de repente, dos o tres años más tarde, el tercer asceta ya no pudo más y exclamó enojado: ¡Tendré que irme! ¡Con vosotros es imposible concentrarse! ¡No paráis de hablar!
¡Te estoy tan agradecido, Pobreza! Decía un mendigo.
Gracias a ti tengo poderes mágicos.
Yo puedo ver a todo el que pasa ante mi, por las escaleras del Templo, pero ninguno de los fieles me ve a mi!
Cuatro monjes meditaban en el patio del monasterio y, de repente, la bandera del tejado empezó a ondear.
El más joven, aburrido, se levantó y dijo, excitado: ¡Mirad como se mueve la bandera!
Su compañero, que llevaba más tiempo en el convento, le aclaró: Es el viento...
El tercer monje, con más experiencia, instruyó a los novicios: ¡Es vuestra mente la que se agita!
El sacerdote más viejo cerró la discusión: ¡Lo que no para de moverse son vuestras lenguas!
La siguiente cita, atribuida como tantas otras a Gandhi (que, por cierto, parece haberlo dicho todo) no es sánscrita, pero es graciosa y refleja la opinión que merecemos de parte de la cultura que es su continuadora:
"Podría llegar a ser una buena idea" respondió Gandhi, cuando le preguntaron su parecer sobre la civilización occidental.
Pero, en contraste con estos aspectos, digamos, serios, la vida cotidiana emerge con vívida pujanza mediante una literatura calificable como popular, en la que el humor tiene un papel primordial.
Los chistes recogidos a continuación reflejan un sano distanciamiento de los valores aparentemente más estáticos del pensamiento académico y de la práctica social convencional.
¡Un buen cambio!
Aquel día, un devoto rogaba a Krishna:
- ¡Oh Krishna sublime! ¿Es cierto que para ti un millón de años es tan sólo un segundo?
- Así es. En efecto. - Respondió el avatar de Vishnu.
- Entonces, oh Krishna bienamado, ¿qué es un millón de rupias para ti?
- Apenas una rupia. - Replicó.
- Oh Krishna omnipotente, ¿podrías darme una rupia, por favor?
- Espera un segundo.- Dijo, muerto de risa.
Oh, Doctor - reconocía el enfermo ante su médico - Sois más poderoso que Yama, el dios de la muerte.
¡Él sólo se nos lleva la vida, pero Usted, además, se nos lleva el dinero!
Tres ascetas meditaban en una cueva del Himalaya.
Una mañana se oyeron unos pasos en el exterior.
Seis meses más tarde, uno de ellos preguntó. ¿Habéis oído al oso?
Después de un año de silencio, otro de los ascetas respondió enojado: ¡Era un tigre!
De nuevo, silencio absoluto.
Pero de repente, dos o tres años más tarde, el tercer asceta ya no pudo más y exclamó enojado: ¡Tendré que irme! ¡Con vosotros es imposible concentrarse! ¡No paráis de hablar!
¡Te estoy tan agradecido, Pobreza! Decía un mendigo.
Gracias a ti tengo poderes mágicos.
Yo puedo ver a todo el que pasa ante mi, por las escaleras del Templo, pero ninguno de los fieles me ve a mi!
Cuatro monjes meditaban en el patio del monasterio y, de repente, la bandera del tejado empezó a ondear.
El más joven, aburrido, se levantó y dijo, excitado: ¡Mirad como se mueve la bandera!
Su compañero, que llevaba más tiempo en el convento, le aclaró: Es el viento...
El tercer monje, con más experiencia, instruyó a los novicios: ¡Es vuestra mente la que se agita!
El sacerdote más viejo cerró la discusión: ¡Lo que no para de moverse son vuestras lenguas!
La siguiente cita, atribuida como tantas otras a Gandhi (que, por cierto, parece haberlo dicho todo) no es sánscrita, pero es graciosa y refleja la opinión que merecemos de parte de la cultura que es su continuadora:
"Podría llegar a ser una buena idea" respondió Gandhi, cuando le preguntaron su parecer sobre la civilización occidental.
sábado, 12 de abril de 2014
BHAGAVAD GITA: EL LIBRO QUE LEÍA GANDHI
Los lectores de Gandhi nos encontramos a menudo con esta cita literal de sus palabras:
Cuando las dudas me persiguen y las decepciones me miran fijamente, cuando no veo ni un ápice de esperanza, me dirijo al Bhagavad Gita y siempre encuentro algún verso que me consuela.
Entonces comienzo a sonreir en medio de la tristeza.
Luego, a medida que la lectura continúa, las frecuentes referencias al Gita confirman la predilección del Mahatma por esta breve obra maestra sobre el comportamiento ético que, felizmente, el sánscrito nos ha legado.
En su autobiografía, Gandhi explica cómo el poema se convirtió en su libro de cabecera. Para ilustrar como la obra le ayudó en numerosos momentos cruciales, reproduce diversas estrofas:
Los placeres de los sentidos
se diluyen cuando se les abandona,
pero el deseo continúa.
Ahora bien, incluso el deseo desaparece
para quien ha visto el Absoluto.
2.59
En quien piensa en los objetos de los sentidos
surge la atracción hacia ellos;
la atracción crea deseo
y del deseo nace la cólera.
La cólera lleva al error,
del error nace la incapacidad de razonar;
la incapacidad de razonar
conduce a la muerte.
2.62-63
Otros comentarios de Gandhi confirman que su relación con el Bhagavad Gita fue especialmente estrecha e insisten en que se trataba de su "diccionario de uso cotidiano", de su "infalible guía de conducta".
Los elogios del Mahatma se añaden a las alabanzas de Huxley, Oppenheimer, Thoreau, Hesse, Einstein...
El Gita - que incluye, además, fragmentos de gran belleza poética y una síntesis de las filosofías hinduistas - es una lectura verdaderamente recomendable, tal vez, incluso, imprescindible.
Cuando las dudas me persiguen y las decepciones me miran fijamente, cuando no veo ni un ápice de esperanza, me dirijo al Bhagavad Gita y siempre encuentro algún verso que me consuela.
Entonces comienzo a sonreir en medio de la tristeza.
En su autobiografía, Gandhi explica cómo el poema se convirtió en su libro de cabecera. Para ilustrar como la obra le ayudó en numerosos momentos cruciales, reproduce diversas estrofas:
Los placeres de los sentidos
se diluyen cuando se les abandona,
pero el deseo continúa.
Ahora bien, incluso el deseo desaparece
para quien ha visto el Absoluto.
2.59
En quien piensa en los objetos de los sentidos
surge la atracción hacia ellos;
la atracción crea deseo
y del deseo nace la cólera.
La cólera lleva al error,
del error nace la incapacidad de razonar;
la incapacidad de razonar
conduce a la muerte.
2.62-63
Otros comentarios de Gandhi confirman que su relación con el Bhagavad Gita fue especialmente estrecha e insisten en que se trataba de su "diccionario de uso cotidiano", de su "infalible guía de conducta".
Los elogios del Mahatma se añaden a las alabanzas de Huxley, Oppenheimer, Thoreau, Hesse, Einstein...
El Gita - que incluye, además, fragmentos de gran belleza poética y una síntesis de las filosofías hinduistas - es una lectura verdaderamente recomendable, tal vez, incluso, imprescindible.
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