Durante el rojo Sacrificio que fue la batalla - el arco era el estandarte, la ira, el fuego, el campo de batalla, las brasas, los gritos de los valientes soldados, los cantos védicos, las flechas, las palabras y los reyes eran la madera - Parasurama sacrificó a Sahasarjuna como si se tratase de una inmolación.
A pesar de su obvia sonoridad épica, este texto no pertenece a ningún poema antiguo como los a menudo comentados en estas Cartas. Se trata, por el contrario, de un breve fragmento del Shribhargavaraghavi, una de las popularísimas obras del prolífico autor contemporáneo Rambhadracharya, sobre Rama y Parasurama, dos de los grandes protagonistas del conocido Ramayana, que es, como sabemos, uno de los gigantescos poemas del sánscrito clásico.
GRANDES POEMAS
Los literatos de esta lengua, conservada sorprendentemente invariada durante más de tres mil años, parecen abducidos, ya desde el principio de sus trayectorias individuales, por la poderosa literatura que les ha precedido y toman a menudo episodios de la misma como núcleo de sus propias obras.
Un claro ejemplo de ello es el autor del siglo V Kalidasa, uno de los grandes escritores de todos los tiempos, de quien se conservan tres obras de teatro, dos largos poemas de temática diversa y dos narraciones épicas compuestas en verso, todo ello inspirado en personajes, hechos y situaciones provenientes de los Vedas, del Ramayana y del Mahabharata.
Así, afortunadamente, podemos seguir leyendo textos como:




