lunes, 3 de abril de 2017

BHAGAVAD GITA: ESTRATEGIAS CONTRA LAS DUDAS, EL DESÁNIMO Y EL ESTRÉS



Situado entre dos ejércitos enfrentados en una guerra que, como todas las guerras, es irreparablemente fratricida, Arjuna - uno de los grandes protagonistas de la inmensa epopeya sánscrita del Mahabharata - duda sobre si ser fiel a su condición de guerrero y luchar contra parientes, maestros y amigos o bien renunciar al combate y, en consecuencia, traicionarse a sí mismo.

Ante su vacilación entre dos comportamientos igualmente dolorosos, el desorientado Arjuna pide consejo al sensato Krishna, conceptualización divinizada del principio del Bien, presente también en el combate.

El diálogo subsiguiente, recogido en el Bhagavad Gita - una síntesis de las diversas escuelas de pensamiento de la India de la época -, incluye numerosos consejos de aplicación inmediata que, además de ayudar a resolver las incertidumbres del héroe, interpela directamente a los lectores del Gita, de todo los tiempos y lugares.

La estrofa que describe el estado de ánimo de quien no está seguro de qué debe hacer confirma esta validez universal e intemporal, ya que refleja una situación que reconoce todo el mundo que haya dudado alguna vez:

Mi corazón se siente débil y triste y mi mente está confusa. Te pregunto que es mejor. Soy tu discípulo, me he entregado a ti. Instruye-me! (2.7)


BHAGAVAD GITA: UNA MÁQUINA DE DECIDIR

Las respuestas de Krishna proponen siempre un alejamiento del dilema para situarlo en una dimensión más amplia, que aclare tanto sus límites como su carácter.

Según esta nueva perspectiva, el origen de la duda se encuentra dentro de quien vacila. La condición para ver claro fuera es ver claro dentro, es decir tomar conciencia de la propia identidad:

Tus pensamientos dependen de tus convicciones; tu identidad está formada por tus valores. Eres aquello en lo que crees. (17.3)

Es sólo a partir de ahí que se puede volver a avanzar, con seguridad, alejado de cualquier titubeo:

Es mejor llevar a cabo la propia tarea, incluso de manera imperfecta, que hacer, sin errores, el trabajo de otro. Haciendo el propio cometido nadie incurre en error. (18.47)


CÓMO SUPERAR LOS OBSTÁCULOS, UNO A UNO

Los sintéticos consejos de Krishna orientan a Arjuna - y a los lectores del Gita - sobre como superar las principales dificultades presentes en cualquier viaje:

Céntrate en cada acción concreta, no en los frutos que de ella puedas obtener. No actúes tampoco para conseguir ningún resultado concreto, pero no dejes de hacer lo que debes. (02.47)

Quien se concentra en lo que hace y retira los sentidos de lo que le rodea - como hace la tortuga cuando esconde sus miembros - se mantiene firme en su propósito. (02.58)

Regula tus energías. Haz respiraciones tranquilas y profundas. Observa tus inspiraciones y expiraciones. (04.29)

Quién es moderado en la comida y en el ayuno, que actúa con calma y es comedido en el dormir y en la vigilia se mantiene alejado del desánimo. (6.17)


MÁS ALLÁ DE DUDAS, DESALIENTOS Y TENSIONES

La propuesta del Bhagavad Gita está basada en una ética humanista de valor universal, más allá de toda creencia, ya que remite, en realidad, a cada conciencia individual.

Además, la validez de sus consejos se fundamenta en unos resultados comprobados una y otra vez, a lo largo de los tiempos.

El horizonte de dibuja parece perfectamente verosímil, indiscutiblemente lógico.

En este camino, no hay esfuerzo inútil ni obstáculos que impidan avanzar. Incluso un pequeño paso aleja de las preocupaciones. (02.40)

En cualquier caso... ¡Buen viaje!

domingo, 5 de marzo de 2017

BHARTRIHARI. REINICIAR LA REALIDAD, PALABRA POR PALABRA



El conocimiento es la belleza más alta,
el tesoro escondido, la mejor gloria,
la alegría tranquila, la fama, el placer.
Aprender es el camino más humano.

Este poema fue escrito en el siglo V dC por Bhartrihari, autor al que se atribuyen dos textos sánscritos de enorme trascendencia y, desde entonces, de permanente actualidad e influencia: una gramática que teoriza sobre el lenguaje desde un punto de vista holístico y un libro de poemas formalmente impecable pero, al mismo tiempo, con una despiadada carga crítica. 

ATÓNITA DECONSTRUCCIÓN 

Este último, llamado Satakatraya - es decir Tres Centenas (Sataka: centenar; Traya: tríada) - está formado, lógicamente, por tres colecciones de un centenar de poemas cada una, dedicadas respectivamente a la ética (Nitisataka), al amor (Sringarasataka) y a la vida ascética (Vairagyasataka).

En todos ellos el poeta se muestra atónito ante lo que le rodea y deconstruye, desde el punto de vista de la ética, de la ascesis o de la relación amorosa, comportamientos, sentimientos, pensamientos y ... su propio yo:

Sólo pienso en ella,
pero ella desea a otro hombre
que adora a su vez a otra mujer
que querría estar conmigo...

¡Nefasta ella! ¡Nefasto yo mismo!
¡Funesto amor! 
 
Bhartrihari vacila, con lucidez e intensidad, entre lo inmediato y la trascendencia:

Este Universo es, en realidad, un pequeño círculo.
¿Qué hay en él que sea deseable?
¿Se convertirá en olas del mar
para que puedan nadar algunos peces? 

El poeta, sin embargo, reacciona y retoma su camino. Su elección es decisiva:
 
¡Pongámonos en pie! Vayamos al bosque.
Raíces y frutas serán nuestros alimentos,
El agua pura, nuestra única bebida,
Las hojas, nuestra cama. 
No nos encontraremos ni con insensatos
ni con aquellos que tienen los corazones cautivos de las riquezas. 

LAS PALABRAS ESTÁN EN EL ORIGEN DE TODO 

Pero su mirada crítica va más allá - y más adentro - de su actividad literaria y cuestiona, con la misma capacidad de disección, la propia materia prima con la que construye los poemas: las palabras.

La gramática de Bhartrihari - que se llama Vakyapadiya (Frases: "vakya" y Palabras, designados en este contexto como "pada") - no se queda en la simple descripción analítica del sánscrito y propone una verdadera filosofía del lenguaje.

Su afirmación de que Brahman - el Absoluto - no tiene comienzo ni fin y que su esencia es la Palabra ya que describe la Realidad (la Palabra hace la cosa y, por tanto, Brahman, el Mundo) es el punto de partida para desarrollar su triple aportación, que se convierte así en una teoría global: el concepto de Sonido Absoluto (Om?), el de Sphota (palabra arquetípica, asimilable al concepto del "logos" griego) y el de la función simbólica del lenguaje.

Este enfoque ha estimulado y enriquecido los trabajos de eminentes lingüistas y filósofos de Occidente, especialmente a partir del siglo XX, desde Saussure, Bloomfield y Jakobson a Chomsky y Wittgenstein, entre muchos otros, y está en la base de las teorías de la Comunicación más avanzadas.


REINICIO PERMANENTE 

Uno de los poemas más conocidos de Bhartrihari sintetiza su pensamiento en torno a las palabras (y, por tanto, a lo que las palabras, según él, desencadenan): 

Ni anillos, ni collares.
Ni pulseras, ni perfumes.
Ni siquiera flores.
La gracia de cada persona
es su lenguaje.
La Palabra,
la única joya que debe usar.

martes, 31 de enero de 2017

KRISHNA, DESDE SIEMPRE EN TODAS LAS ENCRUCIJADAS



Nacido, como tantos otros personajes de la historia de la Humanidad, sin intervención masculina y muerto a causa de una flecha clavada en el pie, como Aquiles, el legendario héroe griego, Krishna es considerado una de las reencarnaciones de Vishnu, el dios preservador de la tríada hindú.


Su nombre - que, en sánscrito, significa negro o, según el contexto, también azul oscuro - figura con profusión en el Mahabharata, donde su presencia resulta esencial para el desarrollo de la gigantesca historia y es el interlocutor de Arjuna en el famoso diálogo que recoge el Bhagavad Gita. Pero aparece ya antes, al propio Rigveda, el primer texto poético conservado en una lengua indoeuropea, y continúa después en algunos tratados doctrinales, se hace popular en la literatura y en la cultura de la India y es el eje de numerosas prácticas espirituales de todos los tiempos, incluidos los actuales.




Su vida, que tiene como uno de sus primeros episodios el pastoreo de rebaños de vacunos, está plagado de actos de bondad, de valentía y de sabiduría: heroico destructor de monstruos demoníacos, príncipe que recupera su reino, rey amigo de reyes, marido de 16.100 doncellas que libera del diablo que las había secuestrado, esposo también de ocho avatares de Lakshmi, la mujer del dios Vishnu, y padre de una numerosa estirpe. Su muerte tiene diferentes versiones según las tradiciones y marca, de acuerdo con otras doctrinas, el inicio de la Kali Yuga, la era en la que estamos viviendo.



En cualquier caso, su vigencia literaria y espiritual se mantiene viva. Proclamado por algunos presencia permanente de la bondad en la Tierra o bien que aparece, una y otra vez, cuando su venida es indispensable para restablecer la paz y la justicia, Krishna permanece a través de las épocas y acumula nuevos matices y atributos según los sucesivos puntos de vista desde los que es recuperado, observado, interpretado y descrito.



Como otros personajes históricos, literarios, legendarios y espirituales de la cultura sánscrita (y también de la grecolatina, de la eslava o de la semítica) su biografía y sus enseñanzas son hitos que vamos encontrando a lo largo de los caminos de nuestra geografía personal.

martes, 3 de enero de 2017

IMPULSOS SÁNSCRITOS: EL HATHA YOGA PRADIPIKA, POR EJEMPLO


Más allá de su gramática científicamente perfecta, de su léxico exhaustivo y de una literatura que lo describe absolutamente todo, a lo largo de los milenios, el sánscrito ha difundido una cosmogonía naturalista divinizada, en la que cada mujer y cada hombre tenemos una función primordial.

Esta voluntad de trascender la simple e inmediata condición humana queda patente desde los primeros textos utilizados por su civilización para expresarse: los himnos recogidos en el Rig Veda exploran, fundamentalmente, el papel de la Humanidad en el Cosmos.



Después de este deslumbrante Big Bang metafísico, los Upanishads (VIII-IV aC) y la Bhagavad Gita (III aC) o las propuestas éticas y políticas de Gandhi o las especulaciones filosóficas contemporáneas de, por ejemplo, Krishnamurti, Aurobindo o Nisargadatta siguen avanzando en esta direción.


El Hatha Yoga Pradipika, un paso más

Pero entre un extremo temporal y el otro, disponemos de una notabilísima literatura que insiste en esta búsqueda. Paradigma de este tesoror es el Hatha Yoga Pradipika, un manual de yoga del siglo XV que acerca al lector a los conceptos básicos de esta disciplina y que ya fueron empezados a difundir en el siglo III aC por Patañjali en sus Yoga Sutras.

Y, como muestra esta brevísima selección, lo hace actualizando los conocimientos sobre esta disciplina, con una clara intención didáctica y, sobre todo, desde una perspectiva nítidamente evolutiva:

A todos aquellos que andan perdidos en la oscuridad de la multiplicidad de creencias, incapaces de lograr el Raja Yoga, el compasivo Swatmarama, ofrece la luz de la sabiduría del Hatha Yoga (I.3).

(En este contexto, el Raja Yoga - o Yoga Real (mana = rey) - es el yoga integral que incluye normas éticas, ejercicios físicos y prácticas mentales. Swatmarama es el nombre del legendario autor de la recopilación.)


Con las dos piernas extendidas en el suelo, derechas como bastones, coge los dedos gordos de los pies con las manos, poniendo la frente sobre las rodillas. Hay que persistir en esta posición que se denomina pashimotassana (I.28).

(El Hatha Yoga Pradipika mujer instrucciones detalladas para la realización de 15 asanas - o posturas - a pesar de que, según las creencias tradicionales, el mitológico dios Shiva en reveló 8.400.000, de las 84 son indispensable y 32 las más adecuadas para los hombres. En la actualidad, se practican más de un centenar.)

Este excelente asana hace circular la corriente vital de la espalda por el nadi shusumna, reanima el fuego digestivo, adelgaza el vientre y cura todas las enfermedades (I.29)

(Nadi es el nombre genérico de los canales de energía sutil que, según la medicina tradicional india, recorren el cuerpo humano. Sushumna es la denominación común de los dos conductos situados a lo largo de la médula espinal,)


La realización llega a los que practican con constancia. Como puede acceder la persona inactiva? No es leyendo tratados que se consigue la perfección (I.65)



Mientras la respiración sea irregular la mente será inestable; cuando la respiración se calme la mente permanecerá inmóvil y el yogui logrará equilibrio y larga vida. Por lo tanto, debe controlar la respiración por medio de la práctica del pranayama (II.2).

(Los diversos ejercicios de control de la respiración - o pranayama - son una de las técnicas básicas del Hatha Yoga)


De la misma manera que la sal se vuelve una sola con el agua en la que se disuelve, cuando el Atman y el Manas se fusionan, se produce el Samadhi (IV.5)

(Atman puede traducirse aquí por esencia personal o alma. Manas significa mente y Samadhi significa en este contexto contemplación o unión con la Absoluta. Se trata de términos propios del yoga avanzado).


El fuego que quema un trozo de madera se apaga cuando la ha consumido toda. Así también la mente que permanece concentrada y no busca más pensamientos, se diluye en el nada. (IV.98)

(Según la metafísica clásica india, nada es la sutil vibración sonora del Universo.)


Un yogui que alcanza el Samadhi no está dominado por el proceso del tiempo ni por la muerte, ni tampoco por el karma. Nada ni nadie puede afectarlo (IV.108)


(Karma es la denominación genérica de los frutos de las acciones. El control de los pensamientos merece una atención muy especial en el Hatha Yoga, que en preconiza y describe varios niveles. Todos tienen una sola finalidad, que es también la del Hatha Yoga: el Samadhi o culminación de la evolución humana individual,)

jueves, 17 de noviembre de 2016

RV 10.146: PASEANDO POR EL BOSQUE CON LOS VEDAS, AHORA MISMO.



El bosque siempre nos está llamando. Allí buscamos riquezas y misterios. Y los encontramos.


Cada árbol, cada arbusto, cada matorral es el preámbulo de nuevas sorpresas y, a menudo, como luminosas chispas cruzando la noche, inesperados y fugaces movimientos delatan el paso de sigilosos animales o de veloces pájaros.



Y, en realidad, riquezas y misterios son lo que - según el himno 146 del décimo mandala del Rig Veda y nuestros propios paseos - hemos ido descubriendo:



Arayani, Aliento del Bosque

que pareces inmóvil,

¿porque no buscas morada?

¿no tienes miedo a nada?



Cuando el canto de los pájaros

acompaña al de los grillos,

paseas alegre,

como una Reina al son de los cascabeles.



Pero, en el atardecer,

parece que un rebaño pasta entre las sombras,

o que hay una casa al final del sendero,

y cada crujido intimida,



Se diría que alguien llama a su ganado,

o que corta leña con el hacha.

Quien se demora en el bosque

cree que cada sonido es un grito.



El Aliento del Bosque es benigno

(¡A menos que alguien se oculte!).

Allí se comen los frutos más dulces

y cada rincón es el mejor lecho.



Te alabo Selvática Madre.

¡Perfumada con ricos aromas,

regalas las cosechas

más sabrosas!



Este himno del Rig Veda - único dedicado al bosque y a su divinización entre los 1.028 que nos brinda - preludia el uso de estos parajes por los rishis védicos como lugares para sus búsquedas religiosas y espirituales.



Los resultados de estas especulaciones llevan el nombre de Aranyaka (literalmente, "hecho en el bosque") que, conjuntamente con los cuatro vedas y las meditaciones conocidas con el nombre de Upanishads, conforman los textos "shruti" o escuchados directamente de - o revelados por - las divinidades y empezados a recopilar hacia el 2000 aC.



Desde entonces los bosques (si convenimos en que la literatura, en el fondo, dice siempre la verdad) nunca han dejado de acoger curiosos soñadores de todas las condiciones. Los valores que los vedas identifican se nos revelan permanentes y universales.



Últimamente, por ejemplo, grupos y caminantes solitarios, llenos de expectativas de salud integral, peregrinamos por las numerosísimas arboledas de nuestras para tomar lo que eufemísticamente llamamos "baños de bosque".



¡Que Arayani - la diosa de todos los florestas, de todos los tiempos y de todas partes - nos guíe y nos acompañe en nuestros paseos!



(Y - ya que estamos en ello y si no es pedir demasiado- también en nuestras lecturas...)