viernes, 21 de febrero de 2020

HISTORIAS QUE SE ACUMULAN: EL REY, EL CIELO Y EL PERRO

Nunca lo sabremos a ciencia cierta, pero es muy probable que el Mahabharata - como, por otra parte, la Ilíada y la Odisea, por ejemplo - fuera en sus primerísimos inicios, una colección de relatos populares que se iban añadiendo los unos a los otros, convirtiéndose así, en una larga narración, más o menos estructurada pero cada vez más popular. 

Después, a lo largo de los siglos y los milenios, se le han ido agregando episodios de todo tipo, desde hechos dramáticos y épicos - convenientemente completados con ampliaciones literarias y argumentos doctrinales diversos - a fragmentos más  o menos eruditos de carácter religioso, filosófico o político.

Al menos esto parece durante las lecturas y las relecturas que se pueden ir haciendo de la obra, actividad, por cierto, agradable y divertida. 

Esta elaboración colectiva y dilatada se va intuyendo y confirmando a lo largo de los dieciocho gigantescos libros del Mahabharata y culmina en el decimoséptimo - el decimoctavo es una descripción del Cielo - que cuenta la muerte de Yudhishthira, el hermano mayor de los Pandava, la ejemplar familia protagonista de la trama. 

TRAS LA VICTORIA Y EL REINADO...

En efecto, el Mahaprasthanika Parva (Libro del Gran Viaje) - el más corto del poema épico - explica cómo, tras la sanguinaria y encarnizada victoria contra sus primos en la Batalla de Kurukshetra y el reinado de los Bharata, con Yudhishthira al frente a lo largo de treinta y seis años, la familia decidió pasar el testigo a sus sucesores.

El heredero elegido fue el único posible, Pariksit, nieto de Arjuna y uno de los pocos supervivientes del combate y, tras las preceptivas ceremonias propias de un acontecimiento tan relevante, los cinco hermanos, con Draupadi su madre al frente y un perro que, extrañamente, acompañaba a Yudhishthira, se dirigieron al Cielo.    

... YUDHISHTHIRA LLEGA AL CIELO

El viaje a pie hasta el Himalaya - puerta de acceso a la residencia final -, atravesando desiertos y altas montañas, fue tan duro que tanto Draupadi como los Pandava, salvo Yudhishthira y su perro, fueron muriendo por agotamiento e inanición, o "cayeron al suelo", como repite, con dramática simplicidad, cinco veces el libro.


Cuando Yudhishthira, por fin, llegó a su destino fue recibido personalmente por el propio Indra, el rey de los dioses, e invitado a instalarse en una carroza para alcanzar su morada definitiva, pero en el momento en que Indra pidió a Yudhishthira que dejara al perro donde estaba, éste le respondió:

Este perro, Señor del Pasado y del Presente,
me es totalmente fiel.
Estará siempre a mi lado.
Mi corazón está lleno de él.

Pero Indra no estuvo de acuerdo:

Has conseguido la inmortalidad. Eres igual que yo.
La prosperidad se extiende ante ti en todas direcciones
y tienes el éxito asegurado así como toda la felicidad del Cielo,
pero ahora debes abandonar a este perro. 

Empezó entonces una discusión aparentemente sin sentido en la que Indra no deba su brazo a torcer:

... en el Cielo no hay lugar para perros...
... si abandonas a este perro llegarás a la Casa de los Dioses...

Pero Yudhishthira insistías una y otra vez:

... no me separaré de alguien que siente afecto por mi...
... nunca abandonaré a este perro...
... seguiré a su lado mientras siga vivo...

Por suerte, mágicamente, el desacuerdo acabó cuando, de repente y causando extrañeza y estupor, el perro se transformó en el dios Dharma - la divinidad del deber, los derechos, la legalidad, las virtudes... - de quien Yudhishthira había sido estricto devoto a lo largo de toda su vida. 

En sus palabras, Dharma puso de relieve las principales virtudes del rey:

... por ser fiel a tu perro,
has renunciado a la carroza celestial...

... no hay nadie como tú en el Cielo,
te has ganado una felicidad inagotable...

Y así el rey pudo alcanzar su residencia definitiva y el episodio llegar a su fin.

DESTINO FINAL

Es imposible determinar con la mínima certeza qué fragmentos corresponden a una eventual narración original y cuáles han sido incorporados  en etapas posteriores, si es que este hecho ha sucedido alguna vez. Podemos imaginar naturalmente que algunos de los textos de la discusión entre los dos interlocutores y/o los que corresponden a Dharma son añadidos completamente bienintencionados.

Sea como sea, tal como está, el Mahaprasthanika Parva - y el resto del Mahabharata - es el dado como definitivo por los autores/recopiladores de la obra.

Pero quizás una definición más concreta del concepto "dharma" nos ayudará a desgustar la lectura más allá de suposiciones que poco mejoran el placer causado por los textos, porque el dharma es, fundamentalmente, lo que hace posible la vida en el Universo.

(Como el propio Mahabharata, oso añadir.)

    


  

lunes, 16 de diciembre de 2019

ALEJANDRO EN LA INDIA: HAN TERMINADO TUS CONQUISTAS, LE ADVIERTE CHANAKYA

Alejandro, furioso, lleno de rabia, se retiró a su tienda y, tendido en el suelo, sin agradecer lo conseguido hasta entonces, se dió cuenta de que no atravesar el Ganges era la admisión de su derrota.


Así describe Plutarco en su biografía de Alejandro en Vidas Paralelas los sentimientos del gran conquistador en 326 aC al no poder atacar al poderoso ejército que el emperador Chandragupta había situado en la otra orilla del río. El hecho, además, puso fin a las conquistas del líder macedonio en África y Asia, comenzadas 12 años antes.

Según la información conocida por los griegos - y de nuevo recogida por Plutarco - al otro lado de la impetuosa corriente le esperaban, efectivamente, ochenta mil soldados a caballo, doscientos mil de infantería, ocho mil carros y seis mil elefantes.

Fueran estos datos exactos o exagerados, se trataba sin duda de una enorme fuerza militar reunida, en parte al menos, gracias a las indicaciones de Chanakya, mentor y consejero del emperador de la India.


CHANAKYA, UNA INFLUENCIA CONTINUA

Chanakya (c. 350-283 aC) es considerado el gran guía político del fundador del Imperio Maurya (322-185 aC), primer gran reino del que se tiene constancia, que dominó prácticamente la totalidad del subcontinente indio.


Formado en la prestigiosa Universidad de Taxila, en el actual Pakistán, donde también fue profesor de ciencias políticas y económicas, era un gran conocedor de los vedas y también del resto de disciplinas que allí se enseñaban, desde derecho a ciencias militares y, sobre todo y también, un gran hombre de estado.

Además de su influencia en el devenir histórico de la India, Chanakya es reconocido como un gran intelectual de quien se conservan dos grandes obras: el Arthashastra - sobre política monetaria y fiscal y relaciones internacionales, entre otras materias - y el  Nitishastra, una colección de aforismos de carácter más personal.

Sus teorías fueron aplicadas hasta el siglo XII y volvieron a ser "descubiertas" a principios del siglo XX. En la actualidad, es una referencia indiscutible entre las clases intelectuales, económicas y políticas dirigentes de la India.   


ARTHASHASTRA, LA PIEDRA ANGULAR

El Arthashastra es "el" libro de Chanakya y su título ya es suficientemente explícito sobre su contenido. "Artha" tiene aquí el sentido de "riqueza", mientras "shastra" significa "conocimiento" o "ciencia". 
  
Ayudará probablemente a comprender mejor el valor de la obra recordar que "artha" conforma junto con "dharma" (deber), "kama" (deseo) y "moksha (liberación espiritual) los cuatro grandes objetivos de la vida humana según las doctrinas hinduistas.

El texto explora la ética colectiva que mantiene la sociedad estructurada y con un orden adecuado para el progreso individual. Se trata de un estudio muy profundo que aconseja al rey sobre todo tipo de hechos y situaciones que pueden conllevar tensiones de cualquier tipo, desde desastres naturales a guerras contra enemigos externos, y detalla instrucciones para coyunturas de hambre y epidemias, pero también proyectos de irrigación, obra pública, impuestos, legislación, economía, mercados y comercio, selección de ministros, diplomacia y detalles sobre agricultura, minerología,ganadería, medicina, silvicultura o vida salvaje: 

La raíz de la felicidad es el Dharma (ética), la raíz del Dharma es Artha (economía), la raíz de Artha es el buen gobierno, la raíz del buen gobierno es el equilibrio interior, la raíz del equilibrio interior es la humildad, la raíz de la humildad se encuentra en el servicio a los mayores.

Sin gobierno crece el desorden. En ausencia de buen gobierno, los fuertes destruyen a lo débiles. En presencia de buen gobierno, los débiles resisten a los fuertes.

Es el poder y sólo el poder lo que, cuando es ejercido por el rey con imparcialidad y proporcionalmente a la culpabilidad tanto de su hijo como de su enemigo, mantiene tanto este mundo como el próximo. El rey justo y victorioso administra la justicia según el Dharma, el Sanstha (sistema legal), los Nyaya (edictos legislativos) y la Vyavahara (conducta).

El rey debe proteger las mercancías, los bosques y los elefantes así como los embalses y las minas ya establecidas. También ha de construir nueva obra pública.      


NITISHASTRA, EL ÁMBITO PRIVADO

El Nitishastra vuelve a ser - al menos por su título - un manual de buena política, pero ni sus contenidos ni su presentación tienen relación directa con el Arthashastra ya que se trata de una larga serie de sentencias sobre la vida tranquila y ordenada y hace sobre todo referencia a la vida individual y de familia. 

Tampoco su extensión es comparable con la del Arthashastra. Su cincuentena de páginas no pretenden compararse con las más de novecientas de la otra obra de Chanakya.

Su aplicabilidad es sin embargo más general e inmediata:

Es estudiante, el sirviente, el viajero, la persona hambrienta, el hombre atemorizado, el guardián y el administrador... estos siete deberían ser despertados si se duermen.

Prescindamos de un pariente para salvar a una familia, de una familia para salvar a un pueblo, de un pueblo para salvar a un país y de un país para salvarse uno mismo.

Los peces, las tortugas y los pájaros hacen crecer a sus crías mediante la vista, la atención y el tacto. También lo hacen las buenas personas para proteger a sus compañeros.

Como el oro que se pone a prueba puliéndolo, cortándolo, calentándolo y batiéndolo, el hombre debería ser valorado por sus renuncias, su conducta, sus cualidades y sus acciones.


LA PAZ, LA MEJOR SOLUCIÓN

De este derroche de buenos consejos algunos parecen de una utilidad más universal que otros, como este proveniente del Arthashastra:

Cunado el progreso es igual en la paz y en la guerra, es preferible la paz. En la guerra hay muchas desventajas: grandes pérdidas y enormes gastos. Y estar lejos de casa.

(Todos estamos de acuerdo. Incluso Alejandro, probablemente.)   

 

  

sábado, 19 de octubre de 2019

CÓMO VENCER AL CANÍBAL (UNA HISTORIA DEL MAHABHARATA)

El Mahabharata, el poema épico más largo del mundo, es una de las obras fundamentales del sánscrito y un elemento esencial de nuestra cultura. Además de narrar el permanente combate entre el Bien y el Mal, representados por las dos ramas de una misma familia, incluye temas filosóficos y devocionales como, por ejemplo, el Bhagavad Gita, una versión resumida del Ramayana, el otro gran poema épico de la literatura sánscrita, y muchos otros contenidos. 

Esta intención enciclopédica es lo que convierte al Mahabharata en un factor básico de la Civilización.

En él encontramos, entre otros temas, desde la esencia de la ética individual y reflexiones sobre política, religión o vida familiar a la presencia de muy numerosos personajes secundarios - entre los que encontramos mujeres de ejemplar fuerza y poder, impetuosos guerreros y sabios eruditos - y un sinfín de narraciones más o menos autónomas pero conectadas con la trama principal. 


BHIMA, POR EJEMPLO

Una de estas historias laterales del Mahabharata es la de Bhima - el hercúleo hermano segundo de los pandava, los cinco grandes héroes de la obra - y su enfrentamiento con Vaka, un demoníaco y siempre hambriento caníbal.

Selecciono y versiono a continuación las estrofas del Adi Parva (Adi, primero de los dieciocho Parvas, libros, del poema) que encuentro más ilustrativas sobre el episodio: 

Tras atravesar bonitos arroyos y paisajes, los pandava llegaron a Ekachakra y se alojaron en casa de un brahmán.

Un día, Bhima estaba en casa hablando con su madre, la reina Kunti, cuando, de repente, oyeron como alguien lloraba.

Kunti dijo a Bhima: Esta familia ha sido muy bondadosa con nosotros ofreciéndonos su casa cuando no teníamos cobijo. Hemos de ayudarles cuanto podamos. 

Después de hablar con el brahmán, éste explicó a la reina: No muy lejos de esta ciudad vive un demoníaco rakshasa. Su nombre es Vaka y come carne humana.

El tributo semanal fijado por este caníbal es un carro de arroz, dos búfalos y el ser humano que se lo lleva.  Estoy hundido en un océano de pena porque mañana tengo que ir yo.

Kunti le respondió: No te preocupes. Tu sólo prepara la comida que yo me encargaré del resto. Tengo cinco hijos y enviaré a uno de ellos a encontrarse con Vaka.

Cuando Kunti explicó su plan a Bhima, el joven se llenó de júbilo: ¡Madre, imagínate! ¡Un carro lleno de comida! Venceré al rakshasa y me comeré todo lo que lleve... pero asegúrate de que haya muchos víveres y que sean sabrosos.

Al morir la noche, Bhima, el siempre hambriento hijo de Pandu, tomando con él el carro de comida, se dirigió al lugar donde vivía Vaka.

El poderoso pandava, acercándose al bosque donde habitaba el caníbal, comenzó a comerse lo que llevaba en el carro, mientras llamaba al rakshasa por su nombre.

Vaka, hambriento e inflamado por la rabia provocada por los gritos de Bhima, salió y se acercó al lugar donde éste estaba.

Bhima, al verlo, sonrió con desdén y, prescindiendo de su presencia, siguió comiendo con gesto concentrado.

Vaka, inflamado por la ira, arrancó un árbol y corrió hacia Bhima para azotarlo, mientras el pandava, sonriendo con indiferencia, siguió comiendo y, cogiendo el árbol con la mano izquierda, lo lanzó bien lejos.   

El rakshasa arrancó entonces más árboles e intentó pegar a Bhima. Su combate se volvió tan terrible que pronto la región se quedó sin bosques.

Al final, Bhima, viendo al caníbal muy fatigado, empezó a golpearle con fuerza hasta que, poniéndole una rodilla en medio a la espalda, le cogió el cuello con la mano derecha y la cintura con la izquierda y lo dobló hasta romperlo como una rama seca.

Atemorizados por los gritos, los parientes de Vaka salieron de sus escondites y Bhima les hizo prometer renunciar al canibalismo. Ellos dijeron: que así sea.

Y desde ese día los rakshasas se comportaron de manera pacífica y las familias de Ekachakra viven en libertad. 


INGENUIDAD O CAMINOS

Esta narración puede considerarse una banalidad: se trata de un simple cuento propio de mentes ociosas, su sentido - si es que lo tiene - es trivial...

O bien - la elección está en las manos de cada uno de quienes compartimos este blog - podemos leerlo con algo más de atención. Las historias del Mahabharata siempre consiguen lectores interesados en como, en este caso, por ejemplo, encontrar el punto débil del oponente y girarlo en su contra.


En el capítulo de Bhima y Vaka este proceso incluye: perder el miedo al adversario, reírse de su orgullo, comerse los víveres que le estaban destinados, ordenarle que se presente ante él, despreciarlo, ni tan sólo mirarlo, ignorar sus gritos, hacerle perder los estribos, esperar su cansancio, llevarlo a que le domine la rabia, conseguir que pierda el control sobre sus actos...

Las enseñanzas del Mahabharata parecen intemporales.


 

lunes, 2 de septiembre de 2019

COMPRENDER EL GITA. MIRAR EL DHARMA, MIRAR ADENTRO

Dharmakshetre...

Así, con la palabra dharma, empieza el Bhagavad Gita.

Después, la estrofa continúa: 

En el Campo del Deber... en el territorio de los Kurus, qué hacen, beligerantes, Sanjaya, mis tropas y las de los Pandavas. (BG I.1) 

Se trata de la pregunta que Dhritarashtra - padre y tío ciego de la enemigos enfrentados - hace a su auriga, cuando oye el estrépito de la preparación de la batalla.


En todo caso, el autor o autores del Gita parecen querer dejar claro que el concepto de dharma es el punto de partida del libro y, como iremos viendo a medida que la leamos, el núcleo alrededor del cual se desarrolla toda la obra y, por lo tanto, las enseñanzas que Krishna, uno de los avatares de Vishnu, el cósmico principio del Bien, despliega ante el dubitativo Arjuna (y los lectores que, a lo largo de los milenios, leemos/estudiamos el texto). 

Recordemos que la palabra dharma aparece ya en el Rig Veda, donde transmite el sentido general de impulso ordenador de todo lo que sucede en el Universo, se trate de hechos de dimensiones galácticas o simplemente celulares.

Sin embargo, en el Bhagavad Gita (tengamos presente que han pasado muchísimos siglos desde la recopilación del Rig Veda hasta le escritura del libro) dharma tiene el sentido más concreto de "deber" o, de un modo más general pero quizás más preciso, de lo que hay que hacer en cada circunstancia.  

LAS RESPUESTAS ESTÁN EN NUESTRO INTERIOR, AFIRMA KRISHNA

Y es esto - ¿Qué debo hacer? - lo que precisamente pregunta Arjuna a su divinizado interlocutor.

Cuando el co-protagonista del Gita (y alter ego del lector), claramente situado en el Campo del Deber, se da cuenta de las trágicas implicaciones y de la enorme calamidad que están a punto de precipitarse sobre su familia, arrastrado por su aturdimiento, exclama:


Estos malvados destructores de la familia, que causan las peores desgracias, provocan el final del Dharma y de los vínculos entre parientes. (BG I.43)

Y expone sus dudas ante su amigo y reputado consejero:

No sabemos que es lo mejor para nosotros, vencerlos o que nos venzan. Los hombres de Dhritarashtra están ante nosotros; si los matamos nos quedamos sin motivos para vivir. (BG II.6)

 La respuesta de Krishna sitúa la cuestión en el verdadero ámbito del dilema planteado:

Lo que afianza el mundo es inmutable. Nadie puede romper lo que es indestructible. (BG II.17)

Para evitar que sus consideraciones resulten demasiado generales, hace a continuación unas observaciones de carácter personal, apelando a la condición de combatiente de Arjuna:

Mira tu deber cara a cara. No vaciles. No hay nada mejor para un soldado que una guerra lícita. (BG II.31)

Por si quedara alguna duda, Krishna lo aclara aún más:

Lleva a cabo la tarea que te corresponde, que la acción es mejor que la pasividad. Ni siquiera el mantenimiento de tu cuerpo sería posible si no te ocupases de él. (BG III.8)

El hombre ignorante y dubitativo, que está troceado por las dudas, muere. Para quien vacila no existe este mundo ni el próximo; no encuentra la felicidad. (BG IV.41)

No hay nada que temer, porque, en el ámbito del Deber, la victoria en segura:

Soy la fuerza de los fuertes, pero con un empeño sin ambición ni pasión. Entre los seres soy el deseo que acompaña al Deber. (BG VII.11)

Y Krishna concluye su diálogo apelando a la mantener siempre presente lo que es positivo:

Quien recuerde esta conversación sobre el Deber, siempre me ofrecerá un sacrificio de conocimientos. (BG XVIII.70)   

DHARMA GLOBAL

Después de sus apariciones en el Rig Veda y en el Gita, a través de los milenios durante los que se ha desplegado la historia de la India y, por lo tanto, sus lenguas, la palabra dharma ha ido enriqueciendo su significado.

Primero, hay que tener en cuenta a Patanjali, el legendario autor de los Yoga Sutras, que ya en el siglo II aC, incluyó al dharma como cobijo para sus famosos yamas y niyamas, los mandamientos previos a la práctica yóguica y, a lo largo de los tiempos, desbordando el marco hinduista, el concepto de dharma se ha ido incorporando a las doctrinas del budismo, del jainismo y del sijismo, para, a partir del siglo XVIII, llegar a Occidente.

Por otra parte, la importancia del dharma en los sentimientos más profundos de la nación india queda bien clara en que el signo que lo expresa está presente en la bandera del país. El Ashoka Chakra - un círculo con 24 radios, cada uno de los cuales representa una virtud cívica - figura en la franja horizontal blanca, entre el naranja superior y el verde inferior.

Y más allá todavía de todo ello, es significativo que - como otras palabras de las creencias de la India - dharma no sea traducible a ninguna de nuestras lenguas.

Afortunadamente, sin embargo, tenemos el Gita.     




  

martes, 23 de julio de 2019

UPANISHADS, HIMALAYA DEL ALMA

Cuando el eminente sanscritista Juan Mascaró - en el prólogo a su traducción de una selección de algunos fragmentos - define los Upanishads como el Himalaya del Alma, hace de ellos una descripción sorprendentemente precisa: estos brillantes textos sánscritos presiden, majestuosos, la esencia conceptual del Hinduismo y de buena parte del Budismo y del Jainismo, es decir de los fundamentos de la sociedad de la India (y, por lo tanto, a pesar de las enormes distancias, de la nuestra).

A partir del siglo VIII aC., en unos momentos de verdadera crisis de civilización, los Upanishads sentaron las bases para superar las antiquísimas doctrinas védicas y, con sus haces de nuevos puntos de vista, abrieron los caminos para nuevas ideas y para una nueva sociedad.

Empezados a transcribir hacia los siglos VII o VI aC. y dados por completados aproximadamente en el siglo III aC., los más de 200 Upanishads conocidos reexaminan y ponen en cuestión todas las creencias en el ámbito del pensamiento colectivo y, sobre todo, su punto central: la relación entre el Absoluto (Brahman) y el Yo (Atman).  

BRAHMAN/ATMAN

Durante mil años, los pensadores indios, partiendo de los Vedas, examinaron a fondo los aspectos más relevantes de la sociedad y, por lo tanto, su campo de estudio abarca, uno tras otro, todos sus conceptos básicos.    

Siempre se mantuvieron a la sombra de las ideas seminales de su filosofía: evaluar la distancia - o la identidad - entre lo más grande (el Firmamento, la Naturaleza, el Fuego...) y lo más pequeño (la Mujer y el Hombre, la Vida y la Muerte, el Dar y el Recibir...).

Quizás algunos ejemplos nos acercarán mejor a este entramado de ideas: 

Este es el veradero Brahman. Se denomina Prana, es decir Energia Vital, y es el único Dios. Todas las demás divinidades son sus manifestaciones. Quien llega a ser uno con Prana alcanza a los dioses. Aitareya Upanishad.

Quien conoce la excelencia se convierte en excelente. Quien conoce la estabilidad se convierte en estable. Quien conoce la victoria se convierte en victorioso. Quien conoce su hogar se convierte en el hogar de los demás. Chandogya Upanishad.

En quien Brahman despierta, lo conoce y encuentra la inmortalidad. Lo que es le da la fuerza. Lo que sabe le da la inmortalidad. Kena Upanishad. 

El Uno Mismo (Atman), más pequeño que el más pequeño, mayor que el más mayor, está escondido en el corazón de cada criatura. Libre de avaricia, libre de dolor, lleno de paz y de alegría, ve la suprema gloria de Atman. Katha Upanishad.

Nunca faltéis a la Verdad. Nunca os desviéis de vuestro Deber. Nunca os olvidéis de vuestro bienestar. Nunca olvidéis vuestra salud. Nunca olvidéis vuestra prosperidad. Nunca olvidéis el estudio de vosotros mismos ni la lectura de los Vedas. Taittiriya Upanishad.

¿Es el Tiempo, o la Naturaleza, o la Necesidad, o el Azar, o la Materia, o el Espíritu la Causa Primera? ¿Puede la unión de estas posibilidades ser tenida como Causa Primera? No. En ningún caso. Porque el Uno Mismo existe. (¡Pero ni siquiera el Uno Mismo es lo suficientemente potente para crear la alegría y la pena!) Shvetashvatara Upanishad.

Sólo la mente es la reencarnación y el hombre ha de luchar para purificar sus pensamientos. Lo que alguien piensa, esto acontece. Este es un misterio eterno. Maitrayaniya Upanishad.

Cuando un hombre que comprende el Uno Mismo se ha convertido en todo lo que sabe ¿qué pena, qué ansia puede mostrar esta unidad? Isha Upanishad.

NUEVAS PERSPECTIVAS 

Desde las primeras traducciones al persa en el siglo XVI, los Upanishads no han dejado de ser leídos y actualmente se pueden encontrar versiones en la mayoría de las lenguas del planeta.

Así, a las primeras ediciones persas, siguieron, un par de siglos después, las escritas en latín y en francés e inmediatamente las inglesas y las alemanas, la mayoría de ellas con intenciones y comentarios eruditos. 

Se atribuyen tradicionalmente al filósofo alemán Arthur Schopenhauer (1788-1860) los elogios más fundamentados, ya que incorpora comentarios sobre los contenidos upanishádicos a su obra fundamental "El mundo como voluntad y representación", además de definir los Upanishads como "la más alta producción de la sabiduría humana". Pero han sido siempre muy respetados por todo tipo de autores, des de los americanos Emerson y Thoreau al poeta T. S. Elliot.

Siempre se destacan los estallidos de conciencia que muestran y demuestran y también su proximidad a conceptos fundamentales de Pitágoras y Platón.

En cualquier caso, se trata de lecturas esenciales para quienes buscamos textos que analicen la realidad con la máxima profundidad y el máximo detalle. 

Leer los Upanishads es avanzar. Adentro. Y afuera,  

lunes, 27 de mayo de 2019

COMPRENDER EL BHAGAVAD GITA. MIRAR ALREDEDOR

Lo sabemos: el Gita es un ámbito de aprendizaje.

Desde sus inicios, que nos muestran a un angustiado Arjuna (con quien fácilmente nos identificamos), hasta la victoriosa última estrofa, en la que se canta con entusiasmo la alegría del triunfo, los 700 versos del Gita despliegan ante nosotros todos los detalles de unas creencias éticas y espirituales que nos ayudan a comportarse de manera - como mínimo - provechosa: directos hasta nuestros objetivos. 

El propio Krishna - en esta ocasión interlocutor de Arjuna y, sobre todo, nuestro imaginario instructor - afirma, repetidamente y de modo explícito, su ánimo didáctico:

Es este mismo Yoga antiguo lo que hoy te he enseñado; se trata del misterio supremo. Te he tratado como a un amigo fiel. (04.03)

Pero una empresa de estas dimensiones precisa de un método en enseñanza completo y reiterativo. Y Krishna entra en unos detalles que Arjuna - hombre de acción - no acaba de comprender. Por ello, con frecuencia, le interrumpe y pregunta a su amigo sobre sus (y nuestras) terrenas e inmediatas inquietudes:

¿Cuando se puede afirmar que un hombre posee la sabiduría, o que ha alcanzado la contemplación? ¿Como habla quien ha visto la Luz? ¿Como se sienta? ¿Como anda? (02.54)

Y Krishna, paciente, le responde y aclara una y otra vez lo que su amigo le pregunta. Y lo hace de la mejor manera que se le ocurre: poniéndole ejemplos de la vida cotidiana:

Cuando, como la tortuga que retrae totalmente sus miembros, el hombre separa sus sentidos de los objetos sensibles, la sabiduría es sólida. (02.58)

Como un fuego ardiente reduce un bosque a cenizas, así las llamas del conocimiento queman todas las acciones. (04.37) 

LA VERDAD ESTÁ AQUÍ
 

Krishna - el texto - utiliza constantemente ejemplos extraídos de lo que Arjuna (y el lector) ve a su alrededor. Manteniéndose fiel a su método, aclara los conceptos que va exponiendo:

Quien fundamenta sus actos en Bramán y actúa sin ataduras no es alcanzado por el dolor, como el agua que desliza sobre las hojas del loto. (05.10)

Se trata casi siempre de semejanzas entre lo expuesto y las características de fenómenos cercanos a Arjuna:

Aunque fueras el peor de los pecadores, llevado en la nave del conocimiento, cruzarías el mar del mal. (04.36)


La mente es cambiante, imperiosa, violenta, tenaz. Como el viento, es difícil de fijar. (06.34)

La temática es tan variada como la vida diaria de cada persona:

Como el océano que acoge las aguas de los ríos y nunca se llena, no cedas a la atracción de los deseos. (02.70)

Pero a menudo los comentarios de Krishna se refieren a aspectos aún más claros como la luz, el día, el fuego...

KRISHNA SE MUESTRA A SI MISMO

Es en el décimo capítulo del fragmento del Mahabharata que acoge al Bhagavad Gita - bautizado, por cierto, por sus explícitos tratadistas y traductores como el de la Manifestaciones - que Krishna reúne la esencia de sus respuestas.


Comienza con algunas que siguen siendo exclusivamente doctrinales:

Quien me conoce como soberano del mundo, eterno, sin comienzo, maestro entre los mortales, el libre de pecado. (10.03)

Un poco más abajo, Krishna reafirma su identificación con la integridad de la Creación:

Soy el origen de todo, todo procede de mi. Es con esta convicción que se vinculan a mi los sabios con el pensamiento más profundo. (10.08)

Y Arjuna, sobrepasado por la vehemencia de su amigo, le vuelve a pedir aclaraciones:

Como maestro del Yoga, incluso si meditara sin tregua sobre ti ¿como sabría bajo que formas de la existencia podría reconocerte?

Krishna, de nuevo en el camino de la inmediatez, le responde con ejemplos similares a los que ha ido ya utilizando anteriormente:

Entre los doce dioses del Sol, soy Vishnu y entre los astros, el Sol radiante. Soy el dios de la Luz entre las divinidades de las tormentas y la Luna entre la constelaciones. (10.21)

Entre las letras soy la A y la primera entre las palabras. Soy todos los tiempos de los verbos y el creador de los colores. (10.33)

Entre los cantos soy el más bello, entre los versos, el más armonioso. Soy el primer mes del año y entre las estaciones, la primavera. (10.35)

Soy la fuerza de los ganadores, la política de los reyes. Soy el silencio de los templos y la ciencia de los sabios. (10.38)

Las aclaraciones finales de Krishna pretenden alumbrar el entendimiento de Arjuna con una respuesta que pretende definitiva:

Comprende que toda manifestación, toda vida, toda belleza y toda energía se originan en una parcela de mi potencia. (10.41)

MIRAR ALREDEDOR, COMPRENDER EL BHAGAVAD GITA

Krishna insiste en explicar una y otra vez que él es, en definitiva, la totalidad de la realidad, que no hay nada más allá ni más acá. Una respuesta bien clara:

Del agua, soy el gusto. La luz dentro de la Luna y dentro del Sol. Soy la sílaba Om que encontramos en los Veda, el sonido en el espacio, toda la fuerza de cada persona. (07.08)


 


 

viernes, 29 de marzo de 2019

SOBRE LAKSMI

(Algunas notas, traducciones, preguntas, textos... en torno a Laksmi, una de las tres grandes diosas de las literaturas sánscritas.)

Laksmi

Laksmi es la diosa de la Buena Fortuna, la riqueza, la prosperidad, la abundancia... Es también la esposa de Vishnu, la divinidad del Bien. Su otro nombre es Shri.



Ocho dimensiones
 
Las Ashta Laksmi son las ocho manifestaciones básicas de Laksmi. Cada una de ellas corresponde a una fuente de riqueza:
- Adi (o Maha) Laksmi: la primera (o gran) Laksmi esencial.
- Dhana Laksmi: la Laksmi del dinero.
- Dhanya Laksmi: la Laksmi de la riqueza agrícola.
- Gaja Laksmi: la Laksmi de la prosperidad ganadera.
- Santana Laksmi: la Laksmi dadora de descendientes.
- Veera Laksmi: la Laksmi que asegura fuerza y determinación.
- Jaya Laksmi: la Laksmi victoriosa en cualquier circunstancia.
- Vidya Laksmi: la Laksmi de todo tipo de conocimientos.

Esposa de Vishnu y de sus avatares

Cuando Vishnu baja a la Tierra como avatar de Rama o Krishna, Laksmi desciende también bajo la forma de sus respectivas consortes, Sita o Rukmini.  

Una oda

Cada mujer es tu misma.
Como una niña en la infancia.
Como una muchacha en la juventud.
Como una dama en la madurez.

Oda recogida por Constantina Rhodes (2011) en Invoking Lakshmi: The Goddess of Wealth in Song and Ceremony, State University of New York Press.

Puranas

Laksmi aparece frecuentemente en los puranas (textos antiguos sobre historia, mitos, religión...), sobre todo en el Vishnu Purana:

Shri, leal a Vishnu, es la madre del mundo.
Vishnu es el significado, Shri es la palabra.
Ella es la conducta, él el compotamiento.
Vishnu es el conocimiento, ella la comprensión.
Él es el deber, ella la acción virtuosa.
Ella es la Tierra, él quien la sostiene.
Ella es la alegría, él la satisfacción.
Ella es deseo, él es deleite.
Shri es el Cielo, Vishnu lo es Todo.
Él es la Luna, ella la luz de la Luna.
Él es el Océano, ella es la orilla.

Tridevi

Con Parvati (la diosa de la Fertilidad) y Saraswati (la del Conocimiento), Laksmi conforma la Tridevi, versión femenina de la Trimurti (tríada de los dioses Brahma, Vishnu y Shiva). Las diosas son también sus tres consortes.

Muchos nombres

Laksmi tiene muchos nombres. La mayoría manifiestan su vinculación con el loto (pada, en sánscrito), la flor sobre la que sostiene y tiene en sus manos: Kamala (otro nombre del loto), Padmapriya (amante de los lotos), Padmamaladhara Devi (diosa con una guirnalda de lotos), Padmamukhi (cara hermosa como un loto), Padmaksi (ojos bellos como los lotos), Padmahasta (manos que llevan un loto)...

Pero tiene también otras identificaciones: Vishnupriya (amante de Vishnu), Ulakavahini (que vuela como una lechuza), Manushri, Chakrika, Kamalika, Aishwarya, Kalyani, Nandika, Rujula, Vaishnava, Samruddhi y Bhargvi, entre muchos otros.     

La estrella de Laksmi


La estrella de Laksmi - ashtalaksmi, ocho Laksmis - es un polígono regular compuesto por dos cuadrados con un mismo centro, que forman ángulos de 45 grados. Respresenta las ocho manifestaciones tradicionales de la diosa.

Un stotram

Los que escuchan o recitan
La historia del nacimiento de Laksmi
Atraen su presencia en sus casas
Durante tres generaciones.
Alaksmi, depósito de penuria y de lucha,
Nunca gana la entrada en estas moradas
Ya que sus habitantes no ofrecen canciones a Shri.

(Extraido de The Heavenly Gods'Praise-Songs for Laksmi de Sri Daivakarta Laksmi Stotram.)

En Pompeya


¿Cómo y cuando llegó esta pequeña y primitiva estatua de Laksmi en el jardín de una casa de Pompeya, encontrada y perdurando bajo las lavas del Vesuvio?